Tu hogar dice mucho de ti. No es solo el lugar donde duermes o guardas tus cosas; es donde celebras cumpleaños, donde te refugias después de un día complicado, donde se cuecen las mejores conversaciones de sobremesa. En Reformas Rosen llevamos años transformando viviendas en Madrid, y lo que más nos gusta de este trabajo es precisamente eso: convertir espacios que ya no funcionan en lugares donde la gente quiere estar.
Llevamos suficiente tiempo en esto como para saber que cada casa tiene su propia historia. Un piso de los años 70 en Chamberí no pide lo mismo que un adosado recién comprado en Las Rozas. Por eso nos tomamos en serio escuchar antes de proponer nada.
Qué hacemos
Nos dedicamos a reformas integrales, lo que significa que podemos encargarnos de todo el proceso: desde tirar tabiques hasta elegir los tiradores de los armarios. Rehabilitamos apartamentos completos y casas unifamiliares, diseñamos cocinas que de verdad se adaptan a cómo cocinas tú, y creamos baños donde apetece quedarse un rato más bajo la ducha.
También trabajamos en redistribuciones de espacios. A veces el problema de una vivienda no es que sea pequeña, sino que está mal aprovechada. Un pasillo demasiado ancho, un salón con forma rara, una cocina aislada del resto de la casa... Ese tipo de cosas tienen solución, y encontrarla es parte de lo que nos entusiasma.
Cuando el proyecto lo requiere, abordamos intervenciones estructurales y de cimentación. Y por supuesto, nos ocupamos de todas las instalaciones técnicas: electricidad, fontanería, climatización, sistemas de seguridad y domótica. Los acabados —pintura, suelos, revestimientos cerámicos, carpintería a medida— los cuidamos con el mismo detalle que el resto.
Cómo trabajamos
No nos limitamos a ejecutar lo que nos piden. Preferimos sentarnos contigo al principio del proyecto, entender qué necesitas y qué presupuesto manejas, y a partir de ahí construir juntos una propuesta que tenga sentido. Hay clientes que llegan con las ideas muy claras; otros solo saben que algo no funciona en su casa pero no identifican el qué. Con unos y con otros nos entendemos bien.
Apostamos por materiales sostenibles y soluciones que reduzcan el consumo energético. No es solo una cuestión de moda ecológica: una buena ventana o un aislamiento bien puesto se notan en la factura de la luz durante años. Merece la pena invertir ahí.
Cada vivienda es distinta, y cada cliente también. No tenemos paquetes cerrados ni soluciones de catálogo. Lo que funciona para un ático luminoso puede ser un desastre en un bajo interior. Adaptamos cada proyecto a las circunstancias reales.
Qué puedes esperar de nosotros
Trabajamos con profesionales cualificados y supervisamos cada fase con rigor. Los presupuestos que entregamos son detallados y sin letra pequeña; si surge algún imprevisto durante la obra —que a veces ocurre, seamos honestos—, te lo comunicamos antes de tomar ninguna decisión.
Respetamos los plazos. Sabemos que una obra en casa altera la vida cotidiana, y no queremos prolongar esa situación más de lo necesario. Cuando decimos que terminamos en ocho semanas, trabajamos para que así sea.
Ofrecemos garantía en todos nuestros trabajos. Si algo falla después de la entrega, respondemos. Esa seguridad no es un añadido comercial; es parte de cómo entendemos el oficio.
Y nos encargamos de todo. No tendrás que coordinar al fontanero con el electricista ni perseguir al pintor para que termine a tiempo. Gestionamos nosotros el proyecto completo.
Por qué elegirnos
¿Por qué nosotros y no otra empresa? Bueno, después de tantos años reformando pisos y chalets por todo Madrid, hemos aprendido cosas que solo da la experiencia. Sabemos, por ejemplo, que ciertos azulejos italianos quedan preciosos en la tienda pero se rayan al mes en una cocina con uso real. O que hay tres o cuatro proveedores de ventanas en los que puedes confiar, y el resto te van a dar dolores de cabeza con los plazos. Ese conocimiento no viene en ningún manual.
Aquí trabajan arquitectos, diseñadores, albañiles de los de toda la vida, electricistas, fontaneros... gente que lleva años coordinándose en las mismas obras. Cuando el arquitecto dibuja algo, el albañil ya sabe cómo lo va a ejecutar. Eso ahorra tiempo, evita errores y se nota en el resultado.
Contestamos al teléfono. Parece una tontería, pero pregunta a cualquiera que haya hecho una obra: lo peor no suele ser el precio ni los plazos, sino sentir que nadie te coge las llamadas cuando tienes una duda. Nosotros estamos ahí, te mantenemos informado y no desaparecemos a mitad de faena.
Leemos revistas del sector, vamos a ferias, probamos materiales nuevos. No por postureo, sino porque de vez en cuando aparece algo que de verdad mejora las cosas: un sistema de aislamiento que antes no existía, un tipo de suelo más resistente, una solución de iluminación que cambia por completo un espacio.
Los acabados los mimamos. Una obra puede tener buenos materiales y aun así quedar mediocre si los remates están mal hechos. Las juntas de la silicona, cómo queda el rodapié contra la pared, que los enchufes estén todos a la misma altura... esos pequeños detalles delatan si el trabajo lo ha hecho alguien con criterio o alguien con prisas.
¿Que a mitad de obra decides que el gris perla no te convence y prefieres un blanco roto? Pues lo cambiamos. ¿Que se te ocurre añadir un enchufe en la isla de la cocina que no estaba previsto? Lo estudiamos y, si es viable, lo hacemos. Las obras vivas dan mejores resultados que las obras rígidas.
Lo que nos mueve
Al final del día, lo que queremos es que te alegres de habernos llamado. Que mires tu casa terminada y pienses que ha merecido la pena el lío de las obras. Reformar una casa puede ser estresante, lo sabemos, y parte de nuestro trabajo consiste en que tú no tengas que preocuparte más de lo necesario.
Hemos transformado muchos hogares en Madrid. Si estás pensando en reformar el tuyo, hablemos.